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¿Alguna vez se ha preguntado cuántos son los huesos del pie? El pie es un órgano único, ya que solamente el ser humano es capaz de mantener una postura bípeda. Pero, además de posibilitarnos mantenernos erguidos y en equilibrio, funciona como un mecanismo de propulsión que nos permite andar, correr, y también saltar, trepar o bailar.

Por ello los huesos que forman el pie, de las partes en las que se agrupan y de las funciones que cumplen cada una. Veamos cuáles son.

Huesos y partes del pie

El pie está formado exactamente por 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, articulaciones y tendones, nada menos. Estos son de distintos tamaños y cumplen diferentes funciones. Por ello, el pie se divide comúnmente en 3 partes.

1. Tarso

El tarso, al que también se le llama retropié, es la parte posterior y está formada por 7 huesos. Esta parte posee una función estabilizadora.

En la zona interior encontramos el astrágalo, el escafoides y las 3 cuñas. De todos ellos el astrágalo cumple una importante función, puesto que es el encargado de unir los huesos de la pierna con los del pie, formando, lo que se conoce como tobillo.

En la parte exterior están el cuboides y el calcáneo que es el hueso más grande del pie y el que conforma el talón.

2. Metatarso

Es la parte media y está compuesta por un total de 5 metatarsianos que son los que constituyen el arco del pie. Estos huesos no poseen un nombre propio, sino que han sido enumerados del 1 al 5, siendo el primero el que da lugar a la fila de huesos del dedo pulgar y el 5 a la fila que forma el meñique. Estos huesos junto con el cuboides, escafoides y las 3 cuñas cumplen una función de amortiguación.

3. Falanges

Las falanges están situadas en lo que se conoce como el antepié. Un total de 14 pequeños huesos son los responsables de dar forma a nuestros dedos. Poseen una función dinámica, es decir, nos permiten propulsarnos para movernos.

Las falanges pueden ser distales, proximales o intermedias. Las distales son aquellas que forman la punta de los dedos y las proximales, como su nombre indica, la más próximas al interior del pie, ambas separadas por las falanges intermedias. El dedo gordo, sin embargo, es el único que carece de falange intermedia.

Como vemos, el pie se halla compuesto por una serie de pequeños huesos perfectamente organizados entre sí. Gracias a ellos y a su movilidad, nuestros pies pueden apoyarse y adaptarse a superficies irregulares y aun así mantener en equilibrio el resto de nuestro cuerpo. Por ello, un correcto calzado y cuidado de los huesos del pie resulta esencial para que todos ellos sigan cumpliendo su función durante muchos años.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Pie