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Si bien en Pulvapies llevamos más de 50 años cuidando los pies de los ecuatorianos, nos gusta aportar a través de este medio con información de salud general que ayude a que todas las personas puedan tener una mejor calidad de vida que simplemente repercute en mejores momentos en familia y con amigos y por supuesto, más sonrisas.

Según un estudio de la organización mundial de la salud, el 66% de los latinoamericanos se ven forzados a comer fuera de casa por trabajo o estudios y esto desencadena una mala nutrición que trae muchos problemas. De hecho, el 50% de estas personas que tienen ya problemas de gastritis, hipertensión arterial, diabetes. Han desarrollado estas enfermedades por mala alimentación, sedentarismo y estrés.

A continuación, algunos consejos para llevar una vida mas saludable que es importante que compartas con todos tus seres queridos.

 

1. Tenga una alimentación variada

La proporción de los distintos alimentos en la alimentación hará que este conjunto resulte más o menos saludable. Debe tratar de mezclar los grupos de alimentos (frutas, verduras, cereales, carbohidratos, proteínas y grasas) conservando y no eliminando ninguno. Además, la prelación debe ser por las proteínas, frutas, verduras y cereales, y no por los carbohidratos y grasas.

2. Consuma verduras

Las verduras aportan vitaminas, minerales y fibra. Se recomienda consumir verduras en la tarde y en la noche. Un buen hábito dietético es comenzar las comidas con alimentos crudos. Aumentar el consumo de fibra en la alimentación previene el colesterol alto, los problemas de colon y de estreñimiento. Prefiera las ensaladas frescas a las cocidas.

3. Modere el consumo de carne y de pescado

El aporte diario de proteína necesario para una dieta equilibrada no debería superar el 15% del aporte energético total. La carne y el pescado no son las únicas fuentes de proteínas. El equilibrio se puede conseguir a partir de las proteínas de las legumbres (soya, lentejas, garbanzos); los productos lácteos (quesos frescos, yogurt); huevos (con moderación) y frutos secos (almendras, avellanas, nueces).

4. Incluya el huevo

La proteína del huevo tiene una excelente composición en cuanto a aminoácidos esenciales, así como una buena digestibilidad. De hecho, el huevo contiene casi todos los nutrientes esenciales para los humanos (sirve para el mantenimiento de función ocular, protección de la piel, las membranas celulares, las neuronas y el metabolismo). Una persona con buena salud puede consumir un huevo al día.

5. Punto justo de sal

Para conseguir una reducción de sal en las comidas son de gran ayuda las hierbas aromáticas utilizadas en las ensaladas y verduras, o el jugo de limón. Otro recurso es cocer las hortalizas con muy poca agua o al vapor. Así conservan su sabor completo y sus sales minerales. Si usa sal, es preferible la sal marina natural, pues aporta magnesio que regula el metabolismo y es importante en el proceso de formación de los huesos.

6. Consuma vitaminas y minerales con moderación

Las necesidades de vitaminas y minerales, presentes en la mayoría de los alimentos, varían según el individuo. Estas sirven como antioxidantes, para fortalecer los músculos, para el cabello y hasta para mantener un buen estado de ánimo. El calcio, por ejemplo, previene la artritis, hipertensión arterial y cáncer de colon, entre otros. Sin embargo, las vitaminas como la A, D, E y K se acumulan en el organismo y no son eliminadas fácilmente, lo que puede producir incluso estreñimiento. Se justifica su uso como medicamento, bajo supervisión médica, si la persona sufre alguna enfermedad o carece de alguno de estos nutrientes.

7. Organice su tiempo

Priorice sus actividades y ordene en una agenda lo que debe hacer según su importancia. Identifique sus horas de mayor energía y así desarrolle las actividades que demandan mayor esfuerzo en este horario y reserve las de menos energía para el descanso o los hobbies. Además, planifique su tiempo hora por hora incluyendo las comidas, la vida social, el descanso o el ejercicio. Sea realista con su tiempo y póngase como meta dejar un tiempo al ocio productivo.

8. Ejercicios dentro de la oficina

Si no tiene tiempo de salir de su oficina, allí puede bajar y subir escaleras, aunque sea dos o tres pisos. Este es un buen ejercicio y solo le tomará de 15 a 20 minutos. También puede ir caminando a sus citas o incluso hasta su casa. Si no puede hacerlo todos los días, hacerlo de dos a tres días a la semana es una buena idea porque así estaría realizando la actividad física mínima de 30 minutos que recomiendan los especialistas.

9. Tome tiempos de descanso

Si no puede dedicarles tiempo al ejercicio o a los hobbies, lo mínimo que debe hacer es tomar períodos de 30 a 40 minutos de descanso dentro de la oficina, o salir y tomarse un café. Primero, porque la gente que se sienta frente al computador todo el día puede sufrir problemas de espalda, columna o cuello, aunque nunca los haya padecido e, incluso, los ojos se pueden ver afectados. De igual forma, al estar muy cansado, su productividad en la oficina no va a ser la misma.

10. Tenga una rutina de ejercicios

Se recomienda una actividad física de por lo menos 30 minutos todos los días. Si no le gustan los gimnasios, debe practicar algún deporte. Lo más importante es desarrollar una rutina. El ejercicio es positivo, porque le da energía, tonifica su cuerpo, reduce el estrés, le ayuda a dormir mejor, mantiene saludable el sistema digestivo y, como el cuerpo usa el oxígeno y los nutrientes efectivamente, el sistema inmunológico mejora.

11. Otras actividades

El yoga, el pilates, la acupuntura y las artes marciales son actividades que se basan en la conexión entre la mente y el cuerpo y en las complejas interacciones entre las emociones, el cuerpo y el mundo exterior. Ayudan a manejar el estrés, arreglan la postura e, incluso, sirven para bajar de peso y mantener un cuerpo saludable.

12. Mejore su postura

Los expertos aseguran que la postura está relacionada con su autoestima. Los trabajos en los cuales estamos sentados todo el día o en los que hay que agacharse frecuentemente causan mala postura y esto debilita los músculos de la espalda, el cuello y la columna. La manera más fácil de mejorar la postura es practicar constantemente, esto significa tratar de pararse recto siempre. Las actividades físicas también son una excelente ayuda.

13. Dedíqueles tiempo a sus hobbies

La rutina del trabajo aburre, produce cansancio y altos niveles de estrés que terminan por ocasionar enfermedades físicas y otras emocionales, como la depresión. Para prevenir esto es necesario que usted incluya en su vida espacios con su familia y actividades que le permitan descansar y entretenerse, como lectura, cine, exposiciones de arte, conciertos y viajes, instrumentos musicales, entre otros.